Antonio Lopez de Santa Anna
Nació en Jalapa, Veracruz. Muy joven ingresa a la carrera
de las armas, donde se distingue por su valor y espíritu
militar. Por varios años prestó su servicio en el
estado de Veracruz, principalmente. En marzo de 1821, en Orizaba,
se une a José Joaquín de Herrera y se adhiere al Plan
de Iguala. Antonio lopez de Santa Anna
simpatiza con Iturbide y se inicia en la carrera política,
pero cuando este se nombra emperador se distancia de él.
En diciembre de 1822, se levanta contra Iturbide, junto con Guadalupe
Victoria firman el Plan de Casa Mata (1º febrero de 1823),
para derrocar al emperador.
En 1826 Santa Anna se pone a las órdenes de Vicente Guerrero,
al que defiende en las elecciones de 1828, ganadas por Manuel Gómez
Pedraza. En el nombre del ejército y del pueblo, declara
nula la elección y el General Guerrero toma posición
de la Presidencia el 1º de abril de 1829. Una constante en
todas las intervenciones de Antonio López es que, después
de participar en una acción, se retira a su famosa hacienda
de Manga de Clavo.
Por primera vez es declarado Presidente de la República
en marzo de 1833, pero él argumenta que está enfermo
y deja el poder en manos de Valentín Gómez Farías,
el vicepresidente. De 1833 a 1855, Antonio López de Santa
Anna participó constantemente en la política. Intervino
en muchos golpes militares, luchas internas y tropiezos económicos
que vivió México. Lo mismo los liberales que los conservadores,
muchas veces lo buscaron para que se hiciera cargo de la presidencia
del país. Durante estos años, México perdió
gran parte de su territorio y padeció la intervención
norteamericana y francesa.
La última ocasión en que sucedió esto fue
en 1853. Con el propósito de acabar con el desorden, los
conservadores formaron un gobierno centralista, y para encabezarlo
trajeron del destierro a Santa Anna.
El gobierno de éste se convirtió en una dictadura;
el presidente suprimió los derechos y las libertades individuales,
e impuso su voluntad personal. Vendió a los Estados Unidos
el territorio de La Mesilla, cobró impuestos sobre coches,
ventanas y perros y, finalmente, hizo que lo llamaran Alteza Serenísima.
Con todo eso, el descontento se generalizó.
En 1854 un antiguo insurgente, Juan Alvarez, se levantó
contra Santa Anna y proclamó el Plan de Ayutla. Este exigía
que Santa Anna dejara el poder y que se convocara un nuevo Congreso
para que elaborara una constitución. La Revolución
de Ayutla, como se llamó a este movimiento, se extendió
rápidamente. El dictador salió de México y
desapareció del escenario político. Regresaría
después de la muerte de Benito Juárez (1872), para
morir en su país, en 1876.
Fotos de
Antonio Lopez de Santa Anna
|