Ernesto Zedillo
Nació en la ciudad de México el 27 de diciembre de
1951. Es el segundo de seis hermanos de una familia encabezada por
un electricista.
Cuando tenia tres años de edad, la familia Zedillo se mudó
a Mexicali, Baja California, donde asistió a la escuela primaria
federal "Leona Vicario" y en la escuela secundaria federal
No. 18.
Estuvo activo en gobierno y periodismo estudiantiles y a los 15
años, regresó a la ciudad de México para continuar
sus estudios en la Vocacional de Ciencias Sociales No. 5.
En 1968, como miembro de la moderada Agrupación Emiliano
Zapata, participó en las protestas estudiantiles de ese año
contra el presidente Gustavo Díaz Ordaz. Tres años
más tarde ingresó en el Partido Revolucionario Institucional
(PRI), la principal formación política de su país,
de la que provenían todos los presidentes mexicanos desde
su fundación.
En 1969 ingresó al sector público como auxiliar de
auditoría en el banco nacional del ejército y la armada
y para 1972, Ernesto Zedillo se tituló
en la licenciatura en Economía en el Instituto Politécnico
Nacional,con mención honorífica en su exámen
profesional.
Al graduarse, empezó a dar clases. Después se casó
con Nilda Patricia Velasco, que fue su alumna y con quien tiene
cinco hijos: Ernesto, Emiliano, Carlos, Nilda Patricia y Rodrigo.
Aprovechando una beca ofrecida por el gobierno a estudiantes destacados
para proseguir con sus estudios, viajó al extranjero para
estudiar en Bradford, Inglaterra, y después, en la Universidad
de Yale en los Estados Unidos de América, donde recibió
títulos de Maestría y Doctorado.
Cuando regresó a casa, Zedillo trabajó para la Secretaría
de Hacienda y el Banco de México. Durante su labor en esta
institución fue creador del fideicomiso para la cobertura
de riesgos cambiarios (FICORCA), que permitió que se salvaran
de la quiebra cientos de empresas y que se preservaran miles de
empleos, durante los difíciles años de la crisis financiera.
En diciembre de 1988 entró a formar parte del gabinete presidido
por Carlos Salinas de Gortari como secretario (ministro) de Programación
y Presupuesto, cargo que ostentó hasta enero de 1992. En
dicho cometido, colaboró en la redacción de un plan
nacional de desarrollo y en el establecimiento de una política
económica que redujo la habitualmente alta tasa de inflación
de México, hasta cifras inferiores al 10%.
Durante parte de los dos últimos años de la presidencia
de Salinas, Zedillo fue secretario de Educación (enero de
1992-noviembre de 1993). Desde ese cargo devolvió el control
a los gobiernos de los estados, contrarrestando de este modo la
influencia del poderoso sindicato nacional de maestros.
Dentro del PRI, Zedillo fue identificado como miembro del grupo
de jóvenes tecnócratas que tuvo enfrentamientos con
los dirigentes más viejos del partido por su apoyo a las
medidas de reforma económica, entre ellas la privatización
de empresas públicas y la reducción de aranceles comerciales
con otros países, apoyando la aprobación del Tratado
de Libre Comercio Norteamericano (TLC), también conocido
como NAFTA.
En 1993 renuncia a su cargo como Secretario de Educación
para asumir la dirección de la campaña del candidato
oficial a la presidencia Luis Donaldo Colosio, pero trás
su asesinato en marzo de 1994, Zedillo fue designado por el presidente
Salinas como candidato sustituto, ganando las primeras elecciones
democráticas del México moderno para el período
1994-2000.
Luego de tomar el cargo como presidente de la República,
Zedillo se enfrentó al legado se Salinas, una crisis financiera
inmediata, la más severa de la década con repercusiones
internacionales. Los inversionistas extranjeros y nacionales perdieron
la confianza en un peso sobrevalorado, provocando en pocas semanas,
la caída de su valor en más de un 40% frente al dólar,
causando quiebras de miles de compañías, desempleo
y que muchos deudores se vieran impedidos de pagar sus deudas, además
por si fuera poco; un nuevo movimiento revolucionario, el de los
zapatistas, surgido en el estado de Chiapas el 1 de enero de 1994
y que durante los meses finales de la presidencia de Salinas de
Gortari, comienza a desequilibrar la paz social.
Para salir a flote de la situación, el Gobierno Federal
aplicó el Fobaproa para absorber las deudas ante los bancos,
capitalizar el sistema financiero y garantizar el dinero de los
ahorradores. Los pasivos del Fobaproa ascendieron a 552,000 millones
de dólares por concepto de cartera vencida que canjeó
por pagarés ante el Banco de México. Dicho monto equivale
al 40% del PBI de 1997, a las dos terceras partes del Presupuesto
de Egresos para 1998 y el doble de la deuda pública interna.
Mientras culminaban las operaciones para que el Fobaproa absorbiera
la cartera vencida a los bancos, el gobierno federal recurrió
a la creación del Procapte, un instrumento alternativo para
sanear el sistema financiero con el acceso rápido y en mayor
volumen de capital extranjero y recuperar la solvencia de los bancos.
Además la administración de Ernesto Zedillo propuso
a los deudores de la banca reestructurar sus deudas por medio de
unidades de inversión (Udis).
Según la propia reglamentación del Fobaproa, la adquisición
de deudas por parte del fideicomiso se realizó a condición
de que los accionistas de las instituciones de crédito inyectaran
recursos frescos.
El panorama cambió durante el resto del sexenio de Zedillo,
se dió una sorprendente recuperación del empleo y
una sana administración de la economía mexicana.
Por otro lado, Gracias a Zedillo hubo una apertura política
mexicana que permitió en julio de 1997, la victoria electoral
de Cuauhtémoc Cárdenas(PRD) como jefe de gobierno
del Distrito Federal, fecha en que también el PRI dejaba
de poseer la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados.
Al final de su mandato, se convirtió en el primer presidente
emanado del PRI en reconocer una derrota en la elección presidencial.
Durante su gobierno tuvieron lugar las masacres de Acteal en Chiapas
y de Aguas Blancas en Guerrero. En ambos casos, la impunidad reinó
y los culpables, de quienes se sopecha fuertemente que eran funcionarios
del gobierno, nunca fueron llevados a prisión.
Trás terminar su periodo como presidente, tomó posesión
en el consejo ejecutivo de algunas empresas estadounidenses entre
las que destacan Procter and Gamble, Alcoa y Union Pacific, esta
última dueña de los ferrocarriles mexicanos privatizados
durante su mandato.
Adicionalmente se desempeña como director del Centro para
el Estudio de la Globalización de la Universidad de Yale,
y participa en algunos programas de las Naciones Unidas relacionadas
con el financiamiento a los países en vías de desarrollo.
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Fotos de
Ernesto Zedillo
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